La Candelá


Por San Jorge vendrá andando una melodía entonada envuelta entre blancas plumas sobre unas filas formadas anunciando que la Virgen de Dios está embarazada.
Y casi sin darnos cuenta, tan sólo en una semana, nos parirá a Jesucristo en el barrio de Triana.
Será después de su Antífona de fuegos y luminarias, cuando acudan a su cita con sus cornetas plateadas los músicos que una tarde, de Viernes de luz gastada, le dan son a un Nazareno desde Castilla a Campana, y cuando llega diciembre, en la víspera esperada, celebran el que María de Jesús esté engendrada anunciando por las calles la fiesta que nos aguarda.
Será el día diecisiete, con la noche ya acostada, cuando Ella los espere con la luna en el río echada para ofrecerles su Mano cuando lleguen a Sus Plantas, poniendo junto a su Vientre, adornando el Sol que ampara, lo que un año ellos traerían: corneta de oro donada.